Señor, hoy cuando febrero está a punto de terminar, me presento ante Ti, lleno de ilusión y alegría a darte gracias por el maravilloso milagro de la vida, que es obra de tus manos. Gracias también Señor porque a lo largo de este mes fuiste Tú bendiciéndome, acompañándome, protegiéndome y guiándome por senderos de dicha y bendición.
Es posible que en algún momento las cosas no hubiesen resultado tal como me imaginaba, pero Tú siempre estuviste a mi lado iluminando mi camino, llenando mi vida de esperanza, recordándome que tus planes son perfectos y que lo que hoy parece una prueba muy pronto se ha de convertir en mi mayor victoria.
Señor, en tus benditas manos encomiendo mi vida, la vida de mis seres queridos y te pido que nos llenes de tu gozo, de tu paz, de tu amor y de tu misericordia. Por favor, que nunca nos falte el pan de cada día, conviértenos en un instrumento de tu paz y permítenos avanzar por sendas de dicha y prosperidad, porque solo Tú eres grande y solo Tú eres todo poderoso, Amén.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario